En busca de la felicidad







Laura me ha venido a buscar a mi departamento, se nota muy ojerosa y con ganas de llorar, esta hecha un manojo de nervios y yo me entristezco a su lado y la dejo pasar a mi sucio y húmedo departamento, para así, dejar atrás la húmeda y sucia acera de enfrente que observo con curiosidad se parece a mi casa.
Laura tiene 23 años y acaba de terminar la carrera de administración en la universidad Católica, me dice que siempre odio esa carrera, pero que la termino por miedo a sus padres, que siempre le insistían en lo importante que era el tener un titulo profesional para triunfar en la vida, por lo menos eso dice ella y se ríe conmigo cuando repito esas palabras en los tonos burlones en que las renuevo.
Laura me dice que quiere ser feliz, que se ha cansado de trabajar en la empresa de su Padre, que odia las presiones de su madre y los comentarios de sus hermanos, que hecha de menos sus días en el campo, que en ese lugar ella se sintió completamente feliz, alejada de todo y de todos, pues aunque yo no se lo crea, dice que fue el mejor fin de semana de toda su vida, así yo estuviese presente.
Laura me ha confesado que tiene un nuevo plan de vida. Me sonrió y le pregunto que hará en adelante. Laura me ha dicho que no quiere hacer nada, que solo quiere dormir todo el día, salir a pasear todos los días por barranco, leer todos los libros de mi biblioteca y de cuanto amigo más encuentre y quiere pasarse los días así, con las pantuflas de Homero Simpson que le regalaron cuando cumplió los 18 años.
Le he dicho que me parece una idea sorprendente, que me encanta que desee hacer eso y que la admiro por tomar tan valiente decisión y que si pudiera cambiaria mi vida de igual forma que la suya, lo haría sin el más mínimo reparo ni la más mínima duda .Le digo que la admiro, que siempre la voy a admirar y querer muchísimo y que nunca deje de venir a visitarme y que cada vez que pueda, me traiga escondidas , una caja de galletas de chocolate que roba religiosamente del supermercado todos los fines de semana
Laura me ha contado que ha tenido una pelea muy fuerte en su casa. Su Padre está borracho en la sala con un vaso de vodka, su madre ha salido a llamar a uno de sus hermanos mayores y su hermano menor se ha encerrado en su cuarto. Le pregunto si puedo hacer algo por ella. Laura me responde que no me preocupe que se les va a pasar, que ellos están todos locos y que quizás ella también lo este ,. Le digo que tiene toda la razón, que esta loca y que por eso la quiero tanto .Me dice que me lama mañana sin falta y me cuelga el teléfono.
Es viernes y aún no ha llamado. Me pregunto si debería llamarla yo, que quizás ha extraviado el celular como siempre y ahora no tenga mi número y no haya podido venir a verme. La llamo y me contesta reilona . M e dice que luego de aquel incidente las cosas en su casa se han calmado, que ha tenido el valor de hablar con sus padres y que ahora se va a un crucero dos meses por las Bahamas, invitada por su madrina que tanto la quiere y que ella también tanto la quiere desde pequeña .le pregunto cuando se va. Me responde que pasado mañana, que esta alistando su maleta y que más tarde se viene a mi departamento a despedirse. Le digo que la espero y que no se olvide las galletas .Se ríe y me dice que no hay problema que las lleva en su bolso de malhechora rubia y pecosa, con cara de inocente y que me vera en unas dos horas.
Suena el timbre de mi departamento, es ella lose y espero que no haya olvidado las galletas. Abro la puerta y la veo parada rubia y alta, pecosa y con los ojos verdes más bonitos del mundo y una sonrisa que dejaría embobado a cualquiera. Le digo que pase. Me dice que solo un momento, que ha venido solo a dejarme las galletas y ha despedirse, tiene que volver a casa pronto por que aún tiene que sacar los pasajes. Le digo que la entiendo, que como le va con la nuevo cambio de vida que ha tomado. M e dice que ha encontrado la felicidad, que cuando pueda busque la mía y que no me olvide de llamarle todos los fines de semana .L e digo que se lo prometo, le doy un abrazo y la beso como la mejor amiga que nunca la tuve, le digo que siempre puede contar conmigo, aunque yo se que ella lo sabe y se ríe cada vez que se lo digo y yo me rió con ella por que se que ese sentimiento es compartido .me dice que vuelve pronto y que me traerá cosas robadas de cada parada que haga. Le digo que la adoro y que nos e olvide d mandarle saludos míos a su madrina, ella se ríe, se que lo va a hacer de esa manera y se que se le va a extrañar mucho, me hace un gesto de despedida mientras cierra la puerta y deja ver sus pantuflas de Homero Simpson llenando de barro toda la alfombra. La miro desde la ventada subir a su auto y se ríe y es allí, cuando realmente supe, que ella había encontrado su felicidad.

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