Crónica de una llegada anunciada

Lima se había vuelto una mierda , los partidos peleaban en las calles unos contra otros, sendero luminoso un grupo de izquierda muy conocido había tomado todas las universidad e institutos y ahora uno ya no podía salir después de las 12 de la noche sino te meten preso y apareces el día siguiente en quien sabe donde sino es que te dan vuelta en ese mismo instante , mi lima no había cambiado nada seguía siendo la misma mierda tal como la deje y tal como seguro la dejare en estos momentos en buena hora decidi alejarme de todo esto y ahora solo he venido para encontrar una respuesta y eso es lo que hay

Entre al bar. Amadeus, hace mucho que no entraba en algún bar ya habían pasado varios años de mi viaje y ahora de vuelta creo que me debía un reencuentro con aquellos bares que me alojaron en uno de esos momentos tan confusos en mi vida

- buenas noches me sirve una cerveza----le pregunte a un joven pequeño que parecía ser el que atendía el bar.
- disculpe señor lo que pasa es que ya va a ser la hora del toque de queda y ya no podemos vender licor
- pero que como que no se puede vender licor aun son las 11 y 30
- señor ya se lo explique, y en estos momentos le aconsejo que se vaya a su casa , ya ahorititita los verdes van a salir a chapar a toditito que no tenga papeles- uhy chuma yo no tengo papeles- le dije
- ya ve señor le aconsejo que se vaya nomás y apúrese señor que ahoritita ya van a ser las 12
- bueno ya será para la próxima- le dije y me dirigí a buscar algún hotelucho en el que pudiera pasar la noche

Las calles estaban desiertas, uno ya no veía nada de la vida nocturna que veía hace algunos años nomás, que habrá sido de mis compañeros de aquella época, que estarían haciendo, en donde estarían en estos momentos
Decidió en ese entonces coger el teléfono desde una avenida cerca y darles una llamada, pues eso es lo que uno suele hacer cuando vuelve de algún viaje
- que tal se encuentra pedro
- no pedro no esta, para que lo busca ah?
- soy su amigo ramón y he venido a lima después de algunos años quiero verlo
- ahhh ya ahora le paso la voz disculpe joven

Me parecía sospechosa tanto encubrimiento, pues pedro siempre había vivido solo ay hora esa voz de mujer que me contesto el teléfono me tenia intrigaba, de repente se había casada, había tendió hijos, quien sabe había pasado ya varios años desde que me fui de lima y nadie volvió a saber de mi , pero bueno era pedro quien lo diría quizás ya este hecho todo un señor y allá olvidado todos esos viejos momentos en la taberna, en las calles los encuentros con el grupo , las salidas nocturnas
---alo quien es—me contesto con una voz gruesa y aparentemente nervioso
- pedro soy yo.. Ramón te acuerdas de mi?
- Ramón, Ramón Quijano – me dijo
- si exacto soy yo que tal como estas—
--compadrito como estas que ha sido de tu vida, te nos habías perdido, justo estoy con pedro y marcos

Mi buen amigo pedro y marcos, ya les había contado un poco de ellos, pero bueno prefiero dejar sus demás historias para mas adelante, es decir no hace falta que describa del todo a estos personajes, que serian y son personajes muy importantes en mi vida y que bueno
-estoy solo en el centro, no lo se donde ir puedo verlos
-mira hermanito no lo se, déjame que pregunte, por que ya estábamos a punto de salir
- ok, no te preocupes, si quieres te llamo mas tarde
- no te preocupes, ya pregunte vente en este momento tenemos mucho que hablar

Me dirigí entonces en ese momento a la casa de mi buen amigo, tome un taxi , donde un chofer sonámbulo, no dejo de hablarme durante todo el trayecto a la Molina, pues allí era la casa de mi rebelde amigo, me preocupes mucho por que no diera exactamente con la casa de este, pues Pedrito odiaba rotundamente que los taxistas conocieran sus casa, una noche entre copas me contó que de pequeño intentaron secuestrarlo, por eso cada vez que tenia que tomar un taxi o salir con el auto, tomaba rutas distintas y procuraba que los taxistas nunca dieran con su enorme casa .

El transito en el camino era bastante denso, lima había cambiado bastante desde mi ultima visita, veía muchas pintas rojas en las paredes, policías en todos lados, que no dejaban de mirarte con un aire desconfiado, las calles eran completamente oscuras, ya la vida nocturna que como dije antes me parecía sorprendente, donde estaban mis poetas antiguos de barranco , que no se iban a su casa, sin terminar como no, la ultima botella de ron , que era suya y nada mas que suya y los porritos que solían adquirirlos en la bajada Dazo todas las noches para deleitarnos a gente como a mí , recitando toda la noche con esos ojos vidriosos que tanto me hacían recordar, que por mas alejado que yo estaba de sentirme bien, ellos lo estaban aunque sea un poquito más lejos que yo.
Mi lima, la ciudad de los reyes, siempre me pregunte por que le `pusieron ciudad de los reyes, cuando aquí abundaba de todos menos reyes, el único rey que existe es el rey de las drogas, nada mas, ese es el único rey que impera en esta impropia ciudad para vivir, pero que uno se va acostumbrando cada día y cada noche a quererla un poquito mas

Son casi ya las tres de la mañana y Pedrito no sale a recibirme, no hay luz , y grito y grito a voz en cuello, pero parece no escucharme, seguramente pienso debe estará muy entretenido conversando vivamente con los demás muchachos sobre política, pues eso si, mis amigos era unos completos alcohólicos, pero para hablar de política, ellos amanecían hablando de política, era su punto débil, no sabían hacer mas que eso, y nunca llegaban a ponerse de acuerdo claro esta, pero eran así y así con todo y todo, si que les quería mucho y les extrañe, pues si es cierto, el tiempo que estuve lejos les extrañe, no todos los días claro, pues nunca es bueno extrañar a alguien todos los días, pero de vez en cuando es bueno tomarse una copita pensando en los amigos que tanto tiempo uno no ve y que de tanto en tanto uno extraña

-Ramón, mi Ramoncito, llegaste- me abrió por fin la puerta Pedrito visiblemente afectado seguramente por algún licor barato que debió haber estado tomando
- si Pedro hace mucho que no nos vemos verdad
- hace muchísimo Ramón, hace muchísimo, se te ha extrañado
- lo mismo-le digo visiblemente consternado por su efusivo recibimiento-, Pedro había sido de todo en su vida, menos un ser muy afectuoso
- Y como están las cosas pregunto
- entra que aquí te explico todo Ramón, hay mucho de que hablar


La noche donde todo se aclaro, o la aclaración de la noche aun estaba a punto de comenzar

Estábamos nuevamente reunidos allí, nunca me alegre tanto de verlos reunidos a todos y tan por causas del azar justo el día de mi llegada, pareciera que el tiempo no hubiera pasado, pero lamentablemente en realidad todo haba cambiado y no demoraría mucho en darme cuenta de ello , todos lucían ropas oscuras, siempre les habían gustado la ropa multicolor bastante influenciado por músicos legendarios que solían acompañarnos todas esas noches perdidas ahora en el tiempo ,pero esta vez era diferente estaban todos vestidos de ropas negras anchas, con capuchas, y un gran símbolo rojo en el medio de esa sala , como cambio aquella salita tan única para mi y tan diferente hoy para el resto esa salita pequeña de dos por medio que nos había albergado muchas noches de juerga y de drogas durante toda la noche, pues eso si, muchos éramos unos adictos al licor entre otras cosas a las que uno suele hacerse adicto con el pasar del tiempo , otros en realidad no muchos, pero todos consideramos una sola cosa como una verdad dominante , la hierbita de dios, es sola y únicamente para gente como nosotros y claro nada mejor que fumarse un porrito acompañado de grandes amigos , como los que tenia frente mío en esos momentos, pero ahora todos estaba muchísimo mas serios , sus caras habían cambiado demasiado, no quedaban rastros de esas notas nobles de alegría ante la llegada de cualquier extraño que se reuniese con ellos simplemente a conversar o a unirse por un momento a tan gentil tertulia que ellos tenían acostumbrada a sea cual fuere participe el que quiera

Las cosas habían cambiado efectivamente, eso no hacia falta que me lo dijera nadie, ya lo sabía y en realidad lo sabia mejor que nadie , unos saludos apáticos inundaron esa sala, y la explicación pertinente estaba pronta a llegar no sin antes claro cordialmente y demostrando no la perdida de costumbre, el servirle al hijo prodigo una copita de ron para que así , sea mas digerible la historia que comenzarían a narrarme.

Lima había cambiado muchísimo, el terrorismo había llegado a la capita y había inundado universidades, institutos, asentamientos humanos y muchas calles de la ciudad, los apagones habían vuelto y si no los pude ver muy bien la primera vez, hoy los estaba viendo de forma directa y me lo hacia ver aquellas velas en el medio e la sala que no hacían mas que reafirmar la historia de que algo fuerte en el país estaba cambiando, pero las miradas de estos ahora extraños y antes entrañables amigos había cambiado , no estaban en desacuerdo con estas nuevas ideas lanzadas a la mala por algún loco desquiciado que solo busca un poco popularidad entre las masas , un ser pequeño de mirada turbia cuya facha ya comenzaba a hacerse conocida dentro de todos los estratos de la ciudad y que era buscado por todos los que no estaban de acuerdo con un loco como él , pero tan loco tampoco era este minúsculo hombre que ya había sabido hacerse un espacio en aquella jungla y que por más loco que fuera vi esa noche en carne propia que ya había comenzado a tener grandes seguidores.






En aquella noche , la primera de las muchas noches que siguieron a esta historia ellos no solo supieron hacerme hacer con lujo de detalles como me tenían acostumbrado un resumen que no podría catalogar de breve sobre los acontecimientos que se habían suscitado desde mi partida tratando temas desde el embarazo de Atenas , una pequeña y petiza niña del bar que en una larga noche luego de pelear con etileida (etílica para los amigos ) su novia ,decidió envuelta por los celos, el rencor y las muchas botellas de cerveza que le habían hecho llegar a su mesa, entreverarse en una noche apasionada con Juanito García( el juani para los amigos , apodo que había sabido llevar desde su llegada a lima desde tumbes cuando él según nos había confesado era un huambrillo ) joven que atendía las mesas en el averno y que esa noche harto de no recibir nada de propina como era una sabia costumbre en aquel barsucho , esta vez juani decidió cobrársela por si mismo
La alegría de Juani no duro mucho según lo que me conto Pedrito , pues cinco meses después de aquella noche , la cual juanis e encargo de contarnos con puntos y comas , Atenas apareció en el bar un jueves por la noche con un ropa sumamente holgada y un vientre prominente y con la sabia y no solo sabia sino coactiva compañía de su padre y algunos de sus tios mas cercanos con el fin de hacerle conocer a nuestro querido juani el huambrillo que iba a ser papá y que este tendría que hacerse cargo del niño por todos los años que el quedaran de vida

-concha su madre huevon lo hubieras visto al juani, se quedo helado el muy pendejo, se le subió la presión y se desmayo en pleno tono el jijuna la gente no sabía qué hacer el huevon estaba morado incluso tuvieron que llamar a alerta medica y toda la cosa fue un despeloto – me decía Pedrito con un tono burlon

-Y que paso al final –

-No mucho se despertó y bueno juro hacerse cargo y todo y bueno desde ese dia no lo hemos vuelto a ver

-se fue con Atenas

-No huevon se quito del país el gran pendejo, un primo suyo me dijo que estaba en los yunites y que como las huevas con el no es

-Que tal joyita ese juani

-Que tal huevon dirás

-Bueno sigue







Las cosas en el Bar siguieron como de costumbre , no todo había cambiado desde mi partida , o bueno por lo menos era lo que yo creía pues no solo el embarazo de Atenas fue lo que removió la inestable tranquilidad del bar y el cambio de sexo de uno de los más avezados metaleros que fue visto en el puente quiñones por uno de sus hermanos y que este luego de intentar propinarle una golpiza y al reconocerlo y de no verse desde hacia muchísimo había culminado sus intenciones violentas con un profundo abrazo

-Si lo hubieras visto Ramón, no lo creerías, yo estuve ahí y dije chucha el tano se ha enamorado y bueno todo acabo con unas cervezas como debía de ser fue un despelote compadrito

-Lo entiendo, debió haber sido demasiado

-Demasiado es poco Ramón, es muy poco

-ahora necesito saber qué es lo que está pasando Pedrito, me dijiste cuando te llame que teníamos cosas importantes de que hablar y creo que es hora de comenzar con eso

Fue en aquel momento y solo aquel en el cual Pedro comenzó a cambiar su rostro y me dejo ver nuevamente esa actitud inexorable que era suya y que en cada palabra que el soltó esa noche me dejo ver que ya nada sería lo mismo.


El terrorismo había llegado a lima con mucho más fuerza del que yo lo hubiese imaginado, las pancartas rojas con lemas proselitistas habían inundado las calles , los coches bombas (autos cargados de dinamita u otras sustancias explosivas) habían causado terror dentro de la población y que todos los jóvenes eran arrestados sin ningún tipo de argumento y llevados a las cárceles donde luego de un gran papeleo serian puestos en libertad solo los que pudieran probarlo

Las noches ya no eran las mismas acababan temprano y esa era la razón por la cual los había encontrado a todos reunidos de esa forma, las calles ahora tomadas por militares era un campo de batalla donde se confundían hombres vestidos de verde patrullando las calles, ecos de explosiones en muchos lugares de la ciudad, marchas nocturnas y un continuo espíritu de temor dentro de todos

La ciudad no era lo mismo y eso lo sentí desde que baje de ese bus en donde estuve metido por casi dos días y no hubo muchas paradas solo algunas muy lejana la una de la otra en donde por precaución nos pedían que no nos alejemos demasiado y que ante cualquier riesgo que podríamos tener busquemos un lugar a buen recaudo antes de llegar al bus y eso era lima.

Alojamiento y morada

Creo que debo comenzar a pensar en que otros nombres le caerían mejor a una personalidad como la mía , pues siempre que trato de jurar algo por mi nombre resulta siendo en vano y lo que es peor mis intentos por deshacerme de esta chica altísima, de ojos celestes, de nariz respingada y de facciones de modelo de moda , habían llegado a ser en vano y me refiero a todas las tácticas , indirectas, directas, comentarios , creo que me falto hasta echarle sus maletas a la calle, cosa que no haría de ninguna manera, me podría haber convertido en un ermitaño si, pero jamás dejaría de ser un caballero, eso si ni hablar . así que por esto decidí apresúrame a buscar al mecánico, no solo una vez al día, sino dos , hasta tres veces al día , quien pudiera conseguirse un mecánico y quien tuviera un mecánico justo cuando se le necesita, pero el mecánico no estaba, y no había nada que yo supiera hacer hasta su regreso, pero la que si estaba era mercedes , que lejos de estar incomoda con la demora del mecánico, estaba de lo mas contenta decorando y limpiando la casa, todos los días y a las horas que justo yo salía a buscar a ese bendito mecánico que no llegaba.
Siempre solía sorprenderme por alguna nueva ubicación de muebles, o por algún cambio que le hubiera hecho a la casa, cosa que a mi lejos de llamarme la atención, me llenaba de ira, por la poco respeto que le podía tener a mi desorden, pues cada uno de nosotros tiene su desorden, y es nuestro desorden, y nadie tiene por que lo, mejor dicho ordenar nuestro desorden, es como desordenar nuestro orden.

Y vaya con la reflexión que me mande, y vaya usted a saber cuantas reflexiones me mandaba en esos días en que solo podía estar observándola, y si observándola y nada mas que observándola , pues no había nada mas que hacer y en tan pequeño espacio, en un remedo de casita de dos por cuatro donde todo parecía estar diseñado en miniatura, mercedes reía cada vez que me quejaba por el orden que ella había puesto en toda la casa y se jactaba siempre de que seria de mi si es que ella no hubiera aparecido en mi vidas para arreglar semejante chiquero en el que había convertido mi hogar, yo solo podía responder que lo único que hubiera cambiado es que tendría un perro mas para cuidar en la noche y menos trajín que caminar todos los días para buscar al bendito mecánico , pero bueno son gajes del oficio debería haber dicho desde un primer momento, mercedes hacia la comida, hacia la limpieza, hacia los cuartos, creo que hacia todo lo que yo no solía hacer y por eso después de tanto enfado , me empecé a acostumbra a la idea de tenerla hay, siempre esperando una respuesta, que en su defecto siempre era negativa, pues el mecánico no venia y ya habían pasado ceca de una semana de su inhóspita llegada a aquella casita minúscula de donde parecía ella no querer salir y para este caso creo que yo iba a terminar no queriendo que salga.

Los días pasaban y pasaban, pasaban como suelen pasar los días cuando no hay anda que hacer y cuando no existe ni una sola distracción en mi humilde casita, y creo que con la llegada de mercedes me había dado cuenta claramente de lo vacía que se había vuelto mi vida desde mi arribo a este pueblito, creo que con ella lo comprendí o creo que me lo hizo comprender a punta de reproches , pues fuera de querer dormir todo el día, me pasaba el día quejándome de no hacerlo, pues no podía dormir, mientras semejante mujeron estaba sola en la casa, así que no me quedaba mas remedio que estar despierto, mejor dicho, estar despierto con ella , para conversar, dar un paseo leer algunas revistas suyas que traía en el auto o simplemente dar una vuelta por el pueblo buscando un mecánico que ya para ese entonces los dos esperábamos que no llegara nunca.

Los paseos en las noche por el pueblo eran increíbles, a veces mercedes solía cogerme de la mano y llevarme por todo el pueblo , tan solo para pasear ,fumar un cigarrillo y ver esa iglesia pequeña del pueblo que tanto le gustaba, para luego salir a comer a algún restaurante de por la plaza y volver luego a casa a sentarnos en el sofá , prepararnos un café y conversar sobre nuestras vidas, nuestros interese, mas suyos que míos por supuesto y su futuro, también mas suyo que le mió, hasta quedarnos dormido y el que se despertase primero seria el que se encargara de avisarle al otro que debíamos de subir a la alcoba a dormir .

A veces solíamos dormir juntos en una misma cama, pues a alguno de los dos le da flojera pensar en moverse hasta el otro extremo de la casita para echarse en una cama que no estaría tan caliente como en la que estábamos y bueno juntos mas no revueltos , pues cada uno de nosotros siempre conservo su espacio dentro de la cama y era como un sacrilegio que a alguien se le ocurriera pasar del otro lado, no nos lo permitíamos , sabíamos cual era nuestro y lugar y creo que dentro de nosotros mismo sabíamos que en algún momento no solo nos separaría una cama vieja y apolillada por los años sino una gran distancia, pues llegue o no el mecánico , Mercedes Gabriel Villa Montero tenia que regresar al lugar de donde vino, a seguir con sus viajes , seguir viendo sus realidades que no eran las suyas y seguir matando perros ajenos por el ancho y largo del país, y claro yo lo sabia, por que encariñarse tanto con algo que iba a partir me repetía , y creo que ella se lo repetía también. Pero en una de esas tantas noches en ese sofá con olor a una naftalina vencida por el tiempo y en un descuido creo que provocados apropósito por nosotros mismos , nos dimos ese primer beso que como siempre vino acompañado por el segundo, el tercero el cuarto .y hasta el acuarto fuimos a parar , al de ella que era el que estaba mas limpio por supuesto y en donde ella se sintiera mas cómoda, y a mi que no me desagradaba la comodidad la seguir adormecido pro esos labios que había visto, pero que no había tocado y por ese cuerpo que lejos de haber estado esperando ansioso que llegara a mi , llego de un momento a otro para entregarse por completo y así poner unos cuantos párrafos mas en nuestra historia que ya se aproximaba al final en ese pueblito, sin que siquiera nosotros mismos pudiésemos darnos cuenta y en aquella cama donde nos entregamos en aquella cama seria donde uniéramos el lazo mas grande y las promesas mas grandes de estar siempre en contacto y en donde cuestionaría a mi mismo si ese regreso postergado hacia mi vida esta vez solo por Mercedes Gabriel Villa Montero seria esta vez si posible, pues ella estaba hay, ya no estaba solo, esta con mercedes ahora, que podría estar mas con semejante mujer a mi lado , que esta vez me podría salir mal nuevamente , y eso lo pensaba mientras ella no dejaba de hablarme y hablarme al oído de lo lindo que pudiera ser nuestra vida allí afuera y no en este pueblucho, sin mecánicos , ni nada que ofrecerle a nadie solo la soledad y la tranquilidad que ella ya empezaba a odiar y que hasta yo mismo desde su llegada empecé a odiar , o tal vez debí comenzar por odiarla a ella pro habérmelo hecho dar cuenta , pero ya estaba hecho, estaba con Mercedes Gabriel Villa Montero y esta vez por lo menos pensaría en un regreso o por lo menos lo pensaría mientras estuviésemos hay y esperando que se me vaya la idea con su partida que ambos sabíamos ineludiblemente llegaría muy pronto, pero hoy estaba con Mercedes Gabriel Villa Montero y por menos hoy todo estaría muy bien .



Y llego el día como llegan todos los días en la vida yse dio por fin su partida, tenua y triste como suelen ser todas las partidas, mercedes Gabriela villa montero fíjese UD que nombrecito que tenia esta mujer que había aparecido de un momento a otro a cambiar o a perturbar el esquema de lo que había sido yo hasta ese momento, perfecto tal vez era un don nadie , pero era un don nadie bastante conforme en serlo y creo en verdad que ahora me siento muy bien en decir que deje de serlo pues ahora ya han pasado 2 años de su partida y quien diría ya dos años , nes verdad que mercedes nunca desapareció completamente de mi vida nos enviábamos cartas y postales de vez en cuando de vez en mes y ahora de vez en cada seis mese pues parece que el tiempo ya esta causando estragos en esta seudo relación a distancia que cada día se hace mas larga
Pero que hacer debo de regresar a terminar lo que inicie con ella o tal vez este fue el final que debido haber sido , tal vez la historia debió quedarse hay en donde estaba y ahora yo debería solamente dedicarme a mi trabajo aquí en esta hacienda que no es mia y a estos perros que cada día son menos

Mercedes Gabriela villa y montero , la tengo que volver a ver aunque sea una vez mas , tan solo una vez mas para convencerme cual tiene que ser este final absurdo que me carcome el cerebro todos los día sy me divaga los días de 2 a 4 de la tarde que casualmente es el tiempo que tengo destinada a esta labor dentro de esta rutina diaria mía

Y así será llego el momento del viaje , creo que ya es hora de volver por esta persona que ni tiene ni la menor idea de lo que yo tenia ganas de hacer en este momento pero creo que por fin nos vamos devuelta , pero por un poco tiempo no voy a dejar de estar aquí por lo menos es lo que yo creo y es lo que yo quiero pero bueno creo que ya se ha dado el momento y es hora de mi llegada

Pero ¿quien es ella ?

Creo que el sueño a veces resulta ser el mejor remedio de todo y contra todo en el mundo que no deja de dar vueltas y vueltas hasta que uno suele terminar inevitablemente bastante mareado y con una sensación inevitablemente de vomitar, creo que así es el mundo pues el luego de tantas idas y venidas, venturas y desventuras, amores y desamores solo nos que da después de dar una gran arcada vomitar

Solí entonces tomar mi siesta de la tarde, pues no dejaba de dormir mientras me fuera posible e instalado ahora tan lejos de televisión, autobuses y congestionamiento vehicular podía dedicarme placenteramente a escribir y a dormir como dios manda
Y como lo mandan las tres de la tarde hora de la siesta , mas justo cuando estaba a punto de descansar de mi nada por la mañana para proseguir con mi hacer nada por la tarde , se escucho un estruendoso ruido a las afueras de mi casa, pero quien podía ser hacia ya varios meses que había salido despavorido de aquel pueblito insulso que solo marco una huida mas en mi vida y ahora por fin parece que alguien me había hallado pro fin alguien había entrado de un momento a otro nuevamente a mi vida sin el mayor permiso como suele entrar la gente a tu vida cuando definitivamente no es invitada ,así que Salí despavorido de mi cama , deje mi siesta de la tarde para mas tarde y me dirigí a las afueras de mi pequeña casita de campo en donde tal vez tendría la esperanza no hubiera sucedió nada extraño o nada menos extraño de lo que ya me venia pasando desde un tiempo a esta parte

Era un accidente, alguien había arrollado algo, no se veía muy bien pues sus pequeños pies salían por debajo de un coche que no dejaba de echar humo y una nube de polvo cubría todo el auto solo dejando ver una sombra dentro de tanto misterio

Sin decir mas que nada y nada mas pude decir pues luego después de disolverse un poco esa densa nube de polvo salía de aquel auto una mujer alta , de casi 1.80 de estatura una nariz respingada que asía juego con ese conjunto de facciones preciosas que adornaban su armónico rostro y unos ojos celeste que trasmitían esa paz del cielo azul que había venido buscando desde hace años y que encontré aquí tan lejos del todos y tan cerca de la nada y ahora se aparecía sin ningún permiso aquella mujer que solo podía imponer un respeto ante jirafesco tamaño y inconmensurable hermosura , que ahora había venido a mi vida a dejarme sin uno de los perros guardianes y con una nube de polvo que se asomaba a ensuciarme la casa

- perdona por este mal rato, prometo pagártelo todo……- hablaba la hermosísima y aniquiladora de perros mujer que no se había dado cuenta aun que me dejo sin uno de los que se encargaban de cuidar la casa por mi
-no te preocupes de verdad, no debes de ser de por que, a que te trae a un lugar tan alejado y por que perdiste el control del auto –mencione yo tratando de disimular ese asombro que me había traído esa visita sorpresiva
- ni yo misma lo se, solo se que de la nada estaba patinando el auto y lo único que puede hacer fue intentar frenarlo lo mas pronto posible
- bueno no te preocupes, el mecánico del pueblo lo arreglara, le iremos a habla para que venga lo mas pronto posible
- Gracias, no debes preocuparte tanto, mi nombre es Mercedes
- mi nombre es Ramón y ahora a vamos a apurarnos que se nos va a hacer tarde para avisarle al borrachazo del mecánico para que venga a arreglarte el auto
-esta bien, muchas gracias Ramón – respondió ella sonriendo por el adjetivo que había puesto al único y pésimo mecánico que había en ese pueblo que a decir verdad solo unos cuentos sabían que el era mecánico, pues yo nunca en mi vida le habia visto arreglar absolutamente nada, pero si el resto lo dice, tal ve y solo tal vez pueda haber algo de cierto en dicha afirmación.

Que mala noticia nos traía la tarde o que mala noticia le traía la tarde a mercedes , pues este único seudo mecánico, había tenido que salir del pueblo a hacer unas diligencias en el pueblo de al lado y no pensaba volver hasta dentro de dos días o tal vez mas , nos informo una señora muy simpática que decía ser su esposa y que nos habría ese pequeño taller en donde uno podía ver todo menos autos , pero en fin, el asunto era que el mecánico, mas respetado del zona y el cual no respetaba yo, se había ido y mercedes y yo tendríamos que ver la manera, en la cual ella podría volver a la carretera, para volver a seguir sus estudios de realidad social con sus amigas, que de una manera extraña, también se encontraban justamente en el pueblo que el mecánico había ido a visitar y yo así podía por fin retomar esas siestas de la tarde que me hacían tanto bien

-Que mala suerte Ramón, pero no habrá otro mecánico por aquí – dijo con una vocecita de niña
- No lo se, creo que no, yo hace poco que he llegado aquio y no tengo auto asi que no he buscado a ningún mecánico por esta zona
- Te parece si seguimos buscando
- Me parece una excelente idea –asegure, mientras me dirigía seguir con las búsqueda que no debía de ser muy larga, pues era un pueblo bastante pequeño y que ya era sospechoso que hubiera un mecánico, me parecía mas aun que hubieran dos, pero trate de ser optimista por Mercedes Gabriela que se notaba muy preocupada por el accidente con su auto, cuando aun no sabia que el verdadero accidente había sido con el de mi perro, que había ya para ese instante casi olvidado por completo.
Como lo predije desde un primer momento, no encontramos ningún mecánico, ni uno solo en el resto del pueblo, en realidad no había nadie siquiera, que este muy familiarizado con los autos en aquel lugar , ni yo mismo estaba muy bien relacionado con los autos ya para ese entonces y había pasado demasiado tiempo desde que había tenido un auto y ahora intentar reparar uno sin tener la mayor y menor noción de cómo hacerlo me iba a parecer una batalla casi titánica, ante una situación tan adversa como la que vivía la altísima Mercedes Gabriela que no dejaba de mirarme cada vez que me apresuraba a buscar ese mecánico que a ella le asía tanta urgencia.

-Ramón me rindo, no hay un solo mecánico aquí – dijo mercedes con una vocecita cada vez mas aguda mientras se sentaba en una pequeña banquita de la plaza y movia con desespero su cabello, como tratando de sacudirse todo el polvo que de seguro estab desacostumbrada a tolerar
- si, disculpa, pero como te dijo no creí que hubiera mas de un mecánico en esta zona y creo que no te quedara otro remedio que esperar que vuelva para poder arreglar tu auto-asegure con voz firme como tratando de hacerme respetar por tan gigantesca dama que no dejaba de mirarme con duda
- Y ahora que hago Ramón, que hago, nose ni donde voy a dormir, en este pueblo no hay nada
- Si lo se no hay siquiera hospedajes en donde te puedas que dar hasta que arreglen tu auto , pero si quieres puedes quedarte en mi casa , hasta que regrese el mecánico y pueda arreglar tu auto te parece- dije mientras miraba la nada, esperando una respuesta negativa , ante tal ofrecida invitación
- esta bien Ramón, ya que no hay de otra iré nomás – dijo mercedes mientras se disponía a realizar el camino de regreso hasta mi casa, la cual ya se encontraba bastante alejada después de tanta caminata

Llegamos a mi casa cerca de dos horas después, debo decir que hasta a mi me sorprendió que el camino al pueblo fuera tan largo, y que hubiera tanta gente que no conociera y que no me conocía en lo mas mínimo siento una persona que habita hay y que ya se habían tejido historias sobre mi llega y sobre mi pasado, el cual no tenia ninguno y mi historia era de las mas sinsentido y burdas que una persona pudiera haber escuchado, pero que para ellos preferían obviar y crear una nueva para poder hacer que los ladrones se mantuvieran alejados, que tuvieran algo que chismosear las tardes en la plaza o que simplemente los niños tomaran la sopa
Por eso me pareció extraño que Mercedes Gabriel villa montero hubiera decidido venir conmigo, después de tantas cosas que se decían en es e pueblo de mi creo que ni yo mismo me hubiera querido regresar conmigo a esa casa, que después de tantas historias y de tantos mitos , ya se me hacían creer que fuese ciertos y que mala pata la mía de haberlos fomentado, si es que realmente los fomento yo, aunque creo que cuando la gente no tiene nada que decir de uno , simplemente obra por el ejercicio de la inventiva para trata r de hacerte crear un espacio dentro de su ya confusa realidad

- Esta es tu casa Ramón? - pregunto mercedes mientras dejaba su cartera sobre el único sofá que tenia en medio de esa pequeñísimo espacio que bautice como sala
- exactamente mercedes puedes dormir aquí o en le cuarto de huéspedes que esta en el segundo piso , como tu quieras- dije tratando de hacerme el duro ante esa señorita que hasta ese momento aun ignoraba que había matado a mi perro guardián , que si bien es cierto que de guardián no tenia nada por lo menos cumplía con estar hay y no dejarme dormir por las noche , tal vez es por eso que no hablo con la melancolía de la perdida de ese animal pues creo que mercedes llego a mi vida a ayudarme a entrar un poco mas en contacto con el mundo y a librarme de un pésimo y mal educado perro guardián

- esta bien Ramón, prefiero el cuarto de huéspedes, pero tratare de quedarme el menos tiempo posible no quisiera incomodarte
- no te preocupes, si has tenido una emergencia puedes quedarte aquí el tiempo que necesites
- te lo agradezco Ramón, perdona esta desconsideración pero tendrás algo de comer por que me muero de hambre – dijo mercedes nuevamente con esa vocecita dulce que solía impostar casi de manera exagerada, cuando necesitaba pedirme algo
- claro, si gustas puedes acomodar tus cosas en el cuarto de huéspedes, y yo haré algo de comida cuando estés lista
- muchas gracias Ramón
- de nada Mercedes

No recuerdo cuanto fue el tiempo que demoro en instalarse, creo que fue demasiado para esa pequeña mochila que llevaba, pero a la vez creo que fue el tiempo suficiente como para poder terminar de cocinar los tallarines que tenia en la despensa y que era casi lo que comía habitualmente los días que pasaba solo en aquella chacrita, que ya ni recordaba para ese instante el momento de mi llegada, pero ahora esta visita tan extra me hacia hacer recordar.

L a cena fue solo como deben ser la cenas y si es en compañía una cena suele volverse mucho mas que una simple cena y si es entre solo dos personas suele convertirse en una gran cena, como la gran cena que tuve con mercedes que no paraba de hablar a cada instante de sus estudia de realidad social y de cómo recorría varios pueblos intentando ver la vida de personas que le eran completamente ajenos a ella y que le encantaba observador , verlos desarrollándose en sus actividades diarias y poder tomarles fotos , aunque esto ultimo me pareció ya muy exagerado pues estaba hablando de personas y por ,mas que hayamos elegido un seudo exilio muy lejos del lugar de donde ella viene es precisamente para eso , para que nos estén mirando como bichos raros y contener que soportar que traten como inferiores a uno solo por no estar tal vez a la alturas de la circunstancias , siendo tal vez injusto que las cosas no sean iguales para todo y que el ella se podía dar ese tipo de lujos cuando nosotros los exiliados no podrimos entrar a su casa, tomarles fotos , ni ver como se desarrolla en su ambiente cotidiano, sin que venga un guardiana e seguridad a molernos a palos y alejarnos lo mas posible de esa realidad que a cada palo aseguraría que no es la nuestra.

Pero en fin, la cena fue maravillosa, Mercedes Gabriel Villa Montero , la extraña Mercedes Gabriela Villa Montero, la visita inesperada de mi vida, la huésped sin invitación de mi casa, la asesina de mi perro que era de todo menos guardián y la chica que comía mis tallarines sin sabor a nada , no paro de hablar cerca de dos horas tratando de definir lo importante de su trabajo y lo maravilloso que resultaban ser en su mayoría sus viajes , sus intentos de salir de su casa en donde se sentía agobiada de tantas comodidades y riquezas y intentando descifrar como una persona como yo , hallá decidió abandonarlo todo para venirme a convertirme en el exiliado del monte , en el hombre del cual tajan tantas historias y el personaje mas temido de los niños que no querían tomar su sopa

-Ramón, y no extrañas vivir en lima- dijo mercedes con su vocecita dulce y tímida
- No creo que para nada, aquí tengo todo lo que a mi me hace falta, y creo sobre todo tengo la tranquilidad que le puede dar a uno solo, ese encuentro con la nada a diario para así vivir un poco mas tranquilo. Respondí tajantemente
-Pero no extrañas la gente, las tiendas el movimiento todo
-No para nada
- los libros nuevos que llegan a diario escucharlas noticias, no se saber un poco mas de lo que pasa allá afuera
- En realidad no y si me hablas de las noticias creo que en especialmente no
- A mi me parece que eres un cobarde- hablo merceditas con un tono un poco mas severo
- Por que un cobarde. Respondí
- Prefieres aislarte para no saber lo que sucede alrededor tuyo, para escaparte de tu vida y no saber nada, eso para mi es ser un cobarde
- No creo que sea para tanto mercedes
-Pues si, para mi si que lo se, una persona que no afronta el mundo es un cobarde
-Tal vez tengas un poco de razón, pero no creo que sea un cobarde, solo por buscar un poco de paz, no te parece
- No Ramón no me lo parece para nada, que futuro te espera aquí, encerrado en esta casita, sin nada alrededor, solo hacerte viejo y quedarte solo , sin hacer nada mas provechoso con tu vida,
- Si, pero estoy haciendo lo que a mi me hace feliz, eso no es lo que importa, al igual que tu con tus viajes
- No Ramón, eso es otro tema, por favor
-No es otro tema Mercedes, mira, tú buscas estar en contacto con personas para ayudarlas, para saber de ellas, por que te complace, por que te gusta eso, y sin embargo, yo busco todo lo contrario entonces no es cuestión de cobardía, creo que es cuestión de punto de vista
- De que punto de vista se puede saber
- Del punto de vista de donde tu lo veas-sonrió
- Ay Ramón que punto de vista ni que nada, tu lo que necesitas es seguir alguna meta, terminar tus estudios, forjarte un futuro
- mi futuro es este y soy feliz aquí, es lo que busque y es lo que realmente quiero
- Creo que ni tu mismo sabes lo que quiero
- Pues yo creo que si y que esta vez prefiero quedarme con mi casita minúscula, mi tranquilidad, y mis tallarines que dicho sea de paso ya se están enfriando
- bueno tienes razón Ramón, por lo menos en lo de los tallarines, ya mañana hablaremos mas tendido del tema
- Espero que no mercedes, de verdad espero que no
- Bueno, pues espera en vano, por que aun me faltan muchas cosas que decirte

Pero que se habrá creído , llega a mi casa, mata a mi perro, se come mi porción de tallarines del día siguiente, me hace caminar como un burro por todo el pueblo, y ahora no contenta con eso quiere sacarme de este mi lugarcito, para llevarme a la jungla que es el suyo, no pues ni hablar ya se había excedido todo tipo de confianza con mercedes Gabriel villa montero, que por mas que tuviera un nombre tan bonito, no tenia por que llegar a mi vida a desarmarle de manera que ella quisiera, pero que se habrá creído, no obstante ahora después de todos los trajines llega con esto, y mañana que será, me cambiara de religión, me comprara ropa nueva, me enseñara otro idioma, no pues ni hablar, yo a esta chica la saco mañana mismo de aquí si o si he dicho, mercedes Gabriela Villa Montero esta es tu aparición en mi vida y esta noche será, espero la ultima en que te inmiscuyas en ella y eso lo juro como que me llamo Ramón

Llegada, Olga y la batalla del comandante

Ya casi nadie se ha quedado en este pueblo me digo a mi mismo, mientras enciendo un cigarrillo por la plaza principal del pueblo, creo que todos ya han emigrado a lima pues hoy y principalmente hoy me siento como el único habitante en un pueblo sumamente desolado, no hay niños, no hay perros, no hay señoras curiosas que no dejan de mirarte una y otra vez inspeccionando con la mirada el motivo de tu llegada, no había nada estaba solo y ¡que felicidad estaba solo! Por fin ¡estaba solo! Creo que por fin había encontrado lo que buscaba, ya lejos de tan polvorienta ciudad, lejos de esos ómnibus que no dejan de tirarte humo en la cara todos los días, lejos del infernal sonido de las combis, lejos de todo solamente seria yo y este pueblo que por fin había encontrado después de tanto viaje y que me había devuelto la esperanza que existía en algún lugar, en donde podría respirar ese aire de tranquilidad que me era necesario respirar. Por fin , por fin lo había hecho, por fin estaba en un lugar silencioso, por fin encontré la paz que no tenia , por fin y por fin vi llegar gente a la plaza, por fin vi que todo el sitio se llenaba de un momento a otro de cientos de personas, por fin vi que estaban cargando un anda entre muchos y una imagen sobre ella de algún santo de la zona y un banda atrás de ellos tocando estruendosamente bombos y tambores y por fin me había dado cuenta de que lo que sucedía es que todos se habían ido a una procesión y yo ingenuamente había creído que todos se había ido de sus casas , pero que ingenuo que puedo llegar a ser y creer que tanta maravilla fuese a ser verdad que en verdad había encontrado un lugar silencioso que ahora veía tan lejano entre niños, perros y viejas que no dejan de observarte inspeccionadote y con esto por fin me había dado cuenta que todo esto que había tratado de creer mientras encendía mi primer cigarrillo en la plaza no era mas que una nueva ingenuidad mía

Y ahora, a donde ir , todo lo que no quería ver , todo lo que no quería estar rodeado se encontraba justamente en esa plaza que instantes antes me había resultado maravillosa , me era inútil buscar un rostro conocido entre tanta gente que no dejaba de observarme y bueno que rostro podría conocer un simple turista que no tenia siquiera veinticuatro horas de haber llegado al pueblo y que peor aun ,era considero un ateo por no estar presente en tan singular muestra de devoción ante la imagen de un santo que no dejaba de sorprenderme , la imagen era pequeña , de arcilla, con un perfil que si lo pudieran ver los miembros del vaticano no durarían en abofetear al escultor de tamaña obra de mal gusto pues lejos de que la escultura me resultara horrible ya estaba sumamente quebrada y las señoras que paseaban por delante del anda con los sumerios que no dejaban de recordarme el humo que te dan los ómnibus en plena cara, habían decido autoritariamente cubrirle el rostro a la escultura con una corona hecha de paja, dejando cada vez mas a la imaginación poder descifrar que santo seria este y bueno harto de andarle mirando y mirando y mi poca inclinación cristina me hacia recordar que de santos no sabían nada deje el tema de andarle buscando tres pies al gato pues no tenia la mas mínima intención de reflexionar sobre este tan peculiar santo de arcilla quebrada y de una corona de paja

Decidí entonces lejos de quedarme observando tamaña muestra de fe , ajena a la mía , en ir a buscar a Eduardo el cual cordialmente me había invitado a buscarle para almorzar con su esposa , y bueno como se me están poniendo las cosas para ese entonces no debería ser nada malo ir a narrarle a su esposa como sobreviví a tan estrepitosos viaje y según lo que me dijo Eduardo , esta debería estar contenta escuchando mis exagerados comentarios

-buenas noches señor, disculpe la molestia, había quedado en reunirme para un almuerzo con el señor Eduardo el día de hoy y necesito que le avise que Ramón lo esta esperando- dije, ante la mirada acusadora de uno de los guardianes de chacrita ,que no dejaba de llamarme la atención pues de chacrita no Tenia nada, era gigantesca, creo que era la mas grande del pueblo y que Eduardo debió haber sido por modestia trato de describírmela como una modesta casita en el campo la cual ya me había hecho mucha ilusión conocer

- Ramón, Ramón que señor- me respondió el menudo guardiana que cuidaba la chacrota de Eduardo
-ramón Quijano
- que viene a hacer acá caballero- me dijo con un tono burlón ese cada vez más receloso guardián
-ya le dije, me ha invitado a cenar el señor Eduardo para una cena con su esposa
-como se llama su esposa
-no lo recuerdo señor –para ese momento del día ya había olvidado el nombre de la esposa de Eduardo, y con lo distraído que soy debería estarme agradecido por recordar siquiera el nombre de Eduardo
- como, si lo han invitado y no sabe usted el nombre de la esposa del señor
- no señor, no lo recuerdo podría avisarle que estoy aquí y salga a recibirme por favor
- no señor lo siento, peor el señor Eduardo dijo que nadie lo interrumpiera y nada de visitas
- pero entienda usted que me han invitado ah….
-ya le dije nada de visitas –pero señor entienda
- nada de visitas o le suelto los perros
-nada de perros, señor
-pues entonces vayas señor y no joda mas pro acá o ya sabe le suelto los perros
-nada de perros, por favor nada de perros (odiaba a los perros)
-entonces ya váyase de acá que le suelto a los perros (pero que complejo tenia este enano con los perros)
-ya señor pero avísele que lo vino a ver Ramón al señor Eduardo
-ya váyase señor, ya no moleste ya –decía el menudo guardián mientras sacaba una vara de madera y lo agitaba con furia por entre las rejas

Enano de mierda, no solo luego de arruinarme el almuerzo con Eduardo, haberme amenazado con unos perros de mierda, que no me dejaban de ladrar, amenazarme con una vara de madera ,condenarme a seguir ahogarme de calor, en plena calle, y haberme dejado sin almuerzo gratuito por parte de mi amigo Eduardo, seguías hay mirando fijamente como burlándote de mi posición, como sabiendo que no podré molerte a golpes como lo tienes merecido, pero ya veras enano de mierda, ya veras

Abrumado por tanta euforia que había agitado mi tan catastrófico día, decidí irme a tomar unas copas a alguna cantina de la zona, puesto que no tenia nada mas interesante que hacer q retozar un momento con un montón de comuneros de la zona que la igual que yo serian considerados herejes por estar tomando alguna especie de licor, mientras que el anda se guía paseándose por la placuela , con ese ruido que no hacia mas que hacerme estallar la cabeza conjuntamente con ese irrefrenable sol que no dejaba de cegarme le rostro y hacerme recordar cada vez mas, que en lima no tendría ese cielo tan puro que dejaría ver las nubes como las estaba mirando, ese cielo tan celeste como lo estaba mirando y ese sol que no dejaba de cegarme todo el rostro como lo esta mirando

-Buenas tardes patrón en que le puede servir- preguntaba el mozo de esa pequeña cantina, ubicada cerca de la plaza, en donde se reunían perro, pericote y gato pues desde comuneros, oficiales, terrucos , turistas y todo aquello que visitara el pueblo y que no gozara , como no gozaba yo de las costumbres religiosas podrían irse a despejar un poco mientras acabara tan colorido festín el estaba hay mezclados en un mismo sitio
-una botella de piso- sugerí con un tono bastante amable al cantinero
- en seguida joven- respondió con la amabilidad el cantinero

No tardaron mucho en aparecer los jefes militares de la zona, uno era el capitán , alto de ojos claros , con el pelo rapado y con un uniforme que hacia gala de la mucha falta que hacían las esposas en esa zona para la limpieza personal de tan jerarquizados patrones de la zona , otro era pequeño, parecía el menor de todos , soldado raso, que de raso no tenia anda , con el pelo visiblemente largo por la falta de peluqueros supongo que debe haber en plena zona y con un bigotito que lo hacia lucir bastante parecido a cantiflas , y el ultimo era el comandante , alto blanco, de pelo rubio, era el mayor de todos , con un saco que no dejaba ver su color por la cantidad de medallas que ungían su pecho el cual las hacia resaltar mas caminando prepotente por en medio de todos los del local que no dejaban de mirarlo como con miedo y disimuladamente escapaban de lugar como no queriéndose topar con tan condecorado personaje , acompañado por una señora alta y gruesa que no dejaba de tomarle del brazo por todo el local

Todos en la cantinita se fueron muy rápidamente, en realidad se fueron antes de que me dieran cuenta que ya todos se habían ido, y hay me vi yo solo, con un botella de piso recién servida, un vaso que hacia mucha falta darle una lavada desde hacia ya mucos meses y en medio de personajes que nadie quería toparse con ellos , entonces sabia pasado de se luego de ser un ingenuo, un hereje a un tránsfuga , un hombre que odiaba los perros me había convertido oficialmente en un tránsfuga de la opinión colectiva del resto de los habitantes del pueblo , pero que para mi en ese momento me importaba un bledo lo que opinen , pues mi botella de pisco esta servida, mi vaso que no habían lavado hace meses estaba en mi mesa mientras y mis ganas por beberla y por fin dejar atrás tan extenuante día pasara entre copas y copas de licor

Una botella de pisco Manuel- grito el eufórico comandante a el cantinero del ya casi vació local
- lo que usted quiera patroncito- dijo el mozo visiblemente ya no gentil, mas bien algo temeroso por tan insignes visitantes
-pero rápido, carajo-intervino el capitán
- horita mismo patrón, horita mismo – el temeroso mozo
-y tu que miras ah- dijo el intrépido soldado raso, que de raso no tenia nada, dirigiéndose a mi que no había dejado de obsérvalos desde su llegada a aquella cantina de mala muerte, en donde ellos supuestamente eran los que dictaban las leyes y no soportaban que no me había dignado a salir despavorido, como el resto de los que hay estaban presentes, pero preferí hacer odios sordos ante tal orden militar de respuesta
-que miras te estoy hablando
-ya no lo jodas vilka, déjalo tranquilo- intervino el capitán
-yo no lo jodo solo quiero saber que Mierda esta haciendo acá
- pero lo estas jodiendo pues carajo, déjalo tranquilo- lo irrumpió nuevamente el capitan
-yo no lo jodo ya te dije, solo quiero saber
-ya, cállense los dos, hijo ven acércate a la mesa, no te preocupes no te vamos a hacer nada, ven acércate y tomate unos tragos con nosotros – intervino el coronel sentenciando tal discusión y mirando fijamente a mi mesa, y bueno viendo le grado de las circunstancias y odiando cada vez mas el no haberme ido con el resto de los pobladores me acorde de las palabras de mi madre a lugar en donde vayas, haz lo que veas y por que no hice lo que vi, pero ya es tarde para reproches a enfrentar una militancia por un momento, haber si luego logro salir despavorido ,como el resto de los pobladores y así hacerle caso a madre de una vez por todas .
Me acerque a la mesa y con tono bastante amable el coronel me invito a sentarme al lado suyo y de su rolliza mujer que no dejaba de mirarme de pies a cabeza mientras me disponía a saludar a todos los de la mesa
- yo soy el comandante Pereira, ella es mi mujer y ellos son el capitán Jiménez y el soldado Vilka
-buenos días, un gusto- dije con mas miedo que ganas
- pero sírvete nomás hijo sírvete, que aquí siempre hay un vaso de pisquito para un forastero como tu- me repetía el comandante con una voz ronca y un cuerpo igual de mofletudo que el de su mujer
- gracias comandante
- y que hace usted por aquí
- nada comandante paseando nomás
- paseando nomás, no te creo para que has venido – añadió el comandante
- es terruño señor- intervino el soldado Vilka a quien detestaba cada segundo mas
-como va a ser terruño pues comándate mírele esa cara de pavo, ese cuerpo todo flaco, esos anteojazos, no jodas Vilka si ese huevon es terruco, yo soy el presidente huevon, el presidente soy yo – intervino el capitán al cual no sabia si agradecerle el no haberme confundido con terrorista pero si el haberme tratado como el mas cojudo que haya visto en su vida
- soy estudiante señor, vine aquí de visita- intervine para explicar por fin el origen de mi llega y no siguieran discutiendo el soldado y el capitán si era o el mas huevon de la zona o el mas peligroso terrorista de la misma
- A con que estudiante, haber que estudias-dijo el comandante
- literatura señor, quiero ser escritor
-los escritores son todas una sarta de maricones- intervino el capitán
Pero para mi el maricon era el, que con tan solo una pistolita, le bastaba para amenazar a esa pobre gente que no dudaba en salir despavorida, cada vez que ese arrogante de mierda y sus amigotes se sentaban a tomar mientras que el resto tenia que volver a su casa porque al Maricon este le daba la gana que se fueran
-ese es su punto de vista- dije con una sonrisa fingida
-ya basta de tanto palabreo, ahora a beber que para eso hemos venido –dijo el comandante sentenciando por segunda vez, un posible conflicto


Habían pasado ya varias horas desde que decidí casi por fuerza mas que por gusto sentarme en esta mesa de bravucones uniformados que no dejaban de lanzar vulgaridades a todo el mundo que se atreviera a entrara a aquel localcito que había parecido ser ya tomado por miembros del ejercito, qué no dejaban de beber, y de brindar mientras que el comandante no le soltaba la pierna a su rolliza acompañante.
Cuando por fin entraron una grupo de músicos limeños que acababan de llegar de lima y que no desperdiciarían la oportunidad de tomarse unos buenos piscos antes de volver al autobús que los llevara de vuelta puesto que el motivo de su visita era nada mas y nada menos que estar tocando en aquella banda que no dejaba de destruirme los oídos en mi primera llegad a aquella placita del pueblo. Llegaron con cajones, guitarras y tambores todo eso que suelen traer para brindar una serenata a esa imagen de arcilla las cueles se confesaban bastante fieles y que no dejaban pasar un año sin venir al pueblo a tocar en la bandita, haber si les concedían algún milagrito, cuando para mi, el milagrito era que estén hay sentados y que por fin pudiera regresar a mi hotel sin escuchar el milagrito era que estén hay sentados y que por fin pudiera regresar a mi hotel sin esa porquería de música que habían traído desde tan lejos
- coronel, que nos toquen un poco de música, - dijo el capitán mientras no soltaba la botella de pisco de entre sus manos
- claro, claro, llámalos nomás que yo pago cuanto cobren – intervino el coronel ya bastante alegre por tanto pisco
Se acercaron los músicos, eran de pequeña estatura, parecían bastante alegres luego de haber cumplido (para mi mala suerte) el fin de su largo viaje.
- claro comándate, que quiere usted que toquemos- intervino el mas viejo de los músicos
- tóqueme Olga por favor, Olga, esa canción me encanta a mi y a mi señora

Olga, no me olvides
Y no trates de olvidarme
Sabes bien que te perdono por que te amo
Nunca te podrás marchar


Que malísima canción, y por la forma que la tocan, prefería estar escuchando ese estruendoso ruido que hacían en la plaza, creo que ya para esos momentos lo había comenzado a extrañar, pero esa canción era horrorosa, odioso, pegajosa y no merecía mi
Tarareo que estaba destinado a mi vieja de vuelta, pero lo que importaba a mi me daba exactamente igual a, pues el comandante era el que mas gozaba con la canción no dejando de cantar a voz en cuello la tan malísima canción, que bueno luego de ver que tanta felicidad le traía no podía hacer mas que mirarle con discreción y no decir nada por haberme dejado sentar en su mesa, beber de sus botellas de pisco, y salvarme de dos enfrentamientos con sus uniformados acompañantes

- otra vez, tóquela de vuelta- ordeno en coronel

Olga, no me olvides
Y no trates de olvidarme
………………
Fin de canción

Otra vez tóquela, que a mi y a mi mujer nos encanta es a canción

Olga, no me olvides
Y no trates de olvidarme
………………

Fin por segunda vez de la canción

Otra vez tóquela- ordeno ya el menos amable coronel

Olga, no me olvides
Y no trates de olvidarme
………………

Fin por tercera vez de la misma canción

Increíble, me era imposible creer que una persona pudiera escuchar catorce veces seguidas la misma canción, que ya para ese entonces me había comenzado a gustar y que por ser tan pegajosa todos cantábamos a voz en cuello acompañando al coronel en sus cantos roncos a su amada rollada que tenia al lado y que los músicos no dejaban de mirarnos de mala gana pues casi durante dos horas seguidas los teníamos hay sentados bebiendo pisco y tocándonos la misma canción, pero quien se anima a decirle al coronel que ya estábamos hartos de escuchar la misma canción una y otra y otra vez que el estaba disfrutando con ferocidad pues no dejaba de cantar ni un solo segundo

Olga, no me olvides
Y no trates de olvidarme
………………

-un momento .Ya estamos cansados de tocar esta misma canción comandante, aparte ¡quien carajo es esta tal Olga ¡ para quien mierda estamos tocando la misma canción una y otra vez
Lo que ellos ignoraban al igual que yo y que no había ni por un momento pensando , era en preguntar esa interrogante que dejo callados a todos sobre la mesa y a todos los que se habían atrevido a entrar al localcito al ver que ya había pasado el peligroso por el buen estado de animo del capitán , y que ahora todos en un silencio sepulcral se miraban la cara unos otros como querían resolver esta interrogante tan bien expuesta y con toda razón pro los músicos pues habían sido ellos los que se las habían pasado tocando durante horas la misma canción y que no tenían ni la menor idea de quien demonios era Olga
- es mi mujer serrano de mierda- dijo el comandante mientras que sus acompañantes casi como resortes se aventaron sobre los músicos que solo atinaban a defenderse a guitarrazos en medio del localcito, los pobladores volvieron a huir despavoridos como lo habían hecho horas antes y yo no sabia aun, si enfrentar a los músicos, defenderlos, calmar al coronel o saludar amablemente a su esposa que no había tenido el gusto de saber cual era su nombre. Opte por la primera opción haciendo esta vez caso a lo que dijo mi madre a lugar en donde vayas, haz lo que…y me dispuse a golear con silla en mano, dejando atrás mi problema de precisión de los golpes con las sillas, a los músicos que extrañados no dejaban de defenderse con uñas y dientes mientras que nosotros no dejaríamos de luchar por el honor de Olga, que se había visto menguado por estos músicos, que se habrán creído, hablar así de Olga , ni hablar ,aquí nosotros los amigos del coronel la defenderíamos a capa y espada , bueno yo mas por vengarme del ruido ensordecedor que hicieron en la plaza y pro el cual me veía yo en medio de esta guerra de guitarras , sillas , cajones, botellas de pisco y alaridos de la susodicha Olga y los demás por hacerse de una buena vista del coronel
- basta ya-grito el coronel eufórico
- Ustedes acérquense, ahora ya saben todos quien es Olga ?, ahora vana tocar hasta que me canse de escucharlos – dijo el coronel un poco mas calmado mientras se disponía a sacar un revolver de su bolsillo y amenazar a esos pobres músicos que ya me había arrepentido de haberlos golpeado tanto
- si mi coronel – intervinieron los ya muy golpeados músicos

Escuchamos la misma canción durante tres horas mas, nadie volvió a hablar durante el resto de la reunión, nadie dijo nada hasta que después de varias horas pudimos marcharnos y lo único que supe solo se que por fin y después de ese día, todos sabríamos el nombre de Olga y era un nombre el cual nadie debía haber olvidado y nadie olvidaría , pues luego de varios días a la salida del localcito, una noche se encontrarían al coronel ,sus amigachos y su acompañante , tirados en un pequeño descampado muy cerca del campamento militar , después de recibir varias heridas por todo el cuerpo con la cabeza destrozada ,con las piernas visiblemente deshechas y la mujer violada infinidad de veces , antes de ser golpeada , una pequeña nota que sorprendió a todo el pueblo….Si mi coronel, ahora ya sabemos todos quien es Olga

El viaje del fin del mundo

Siempre he salido a buscar lugares diferentes, a encontrar lugares en donde poder empezar una nueva vida, una vida mejor que la extrañísima vida que vivía aquí, una vida que me permita pasear por campos, despertarme tardísimo y no tener que oír el grito de algún hijo de puta vecino, puesto que para mi después de la experiencia anterior todos los vecinos eran unos hijos de puta, despertando a todo el edificio a tempranas horas de la mañana como si no tuviera mejor tarea que jugar a ser los gallos de medianoche de todos los que si querían dormir hasta mas tarde
Decidí entonces coger nuevamente mi ya apolillada y con olor a naftalina mochila azul compañera perfecta para este tipo de peripecias y emprender un viaje a explorar un nuevo lugar en donde su servidor podría establecer y buscar su vida donde pueda pasear por campos, despertarme tardísimo y bueno ya saben del resto

Llegue al Terminal de autobuses temprano como siempre , por que odiaba la impuntualidad solo para darme cuenta que la puntualidad aquí es un falta de respeto y entonces me vi como el mayor faltoso de la toda la historia puesto que para mi viaje el único que había llegado puntual era yo , mientras trataba de elegir un asiento en donde sentarme, puesto que todos estaban vacíos y tenia que ser yo y solamente yo el que inaugure singularmente el primer asiento ocupado del viaje me propuse inspeccionar todo el autobús que se encontraba absolutamente vació para dar con el asiento correcto y cumplir noblemente con esta tan importante tarea

Habían pasado ya casi cincuenta minutos de mi llegada tan puntual a la estación y aun no se llenaban los asientos destinados para le viaje , mientras yo sonreía al ver a la gente peleándose por los asientos ,pensando que cualquiera de ellos puedo haber sido mió, y solamente mió pues yo llegue primero y tenia que elegir y elegí ,y para variar creo que elegí mal puesto, que elegí el único asiento sin cinturón de seguridad y ya no me pareció tan simpático que todos estuvieron ocupando los asientos con cinturones de seguridad ,que pude elegir yo así que solo me dedique a ignorarlo y a ignorar mas a mi asiento sin cinturón de seguridad
-damas y caballeros por favor tomen asiento que en brevísimos minutos partiremos

Eso de breves minutos ya me lo habían dicho antes sonreí

Había decido hacer las pases con mi puntualidad y me dispuse a tararear una canción que sonaba por el estereo del bus, por que me encantaba tararear canciones
y me parecían un recurso recurrente en momentos que solo queda mas que esperar unos brevísimos minutos

Víbora, ese nombre te han puesto
Por que en el alma llevas
El veneno mortal
Víbora……

L a cagada la cancioncita que me mande a tararear no, bueno seguí tarareando y tarareando, mientras que pensaba si habrían víboras en el lugar a donde iba puesto que, el aviso del hotel salía un lugar lleno de campo y bastantes árboles ,pero de hay a que hubieran víboras, y si las habría, que iba a hacer con las víboras, y si entraban en mi cuarto y me despertaban a media noche , si me despertaba mientras dormía , si me despertaban como el hijo de puta de mi vecino, bueno ya basta de hablar de víboras que aun no hemos llegado

Llego un hombre al lado de mi asiento, acomodo sus maletas por encima de mi cabeza y arrincono mi apolilladísima y con olor a naftalina mochila azul
-hola me llamo Eduardo
-parece que vamos a ser vecinos-me dijo un hombre de casi 50 años canoso y visiblemente de muy baja estatura, pero bastante amable, pero con la experiencia de la amabilísima viejita julia Rodríguez decidí no calificar mas de amabilísimo a nadie, por lo menos hasta que llegue

Hola mi nombre es Ramón, Ramón Quijano-le dije mientras debatía si el termino de vecinos lo había pronunciado por la cercanía de nuestros asientos o por que se iba a comportar como los demás hijos de puta de mis vecinos

-ya has ido antes a caras punga- me dijo Eduardo mientras se ponía un pedazo de pan en la boca

- no, recién voy por primera vez, espero q sea menos contaminado que esta ciudad

- todo es menos contaminado que esta ciudad

- si, pero igual espero que solo sea un gran campo, una excelente vista , un lugar donde pueda dormir hasta tarde y por sobre todo que no haya ni una solo víbora

- quien te ha dicho que hay víboras en caras punga

- nadie, solo que por un momento creí que hubieran víboras- me daba vergüenza explicarle mi deducción y de cómo sentado en un bus había llegado a la conclusión que en ese lugar sin haber pisado nunca antes había víboras
-bueno yo que vivo hay desde hace treinta años, te aseguro que no hay una sola víbora en toda caras punga
Gracias, no sabes el alivio que me da no tener que pensar en eso cuando lleguemos
- puedes irte un día a almorzar a la casa si quieres, mí esposa Martha cocina un estofado que no tiene ni idea hermanito, es como para chuparse los dedos
-gracias, gracias- lo interrumpí- claramente estaba que odiaba el estofado pero accedería a su invitación por no haberse comportado como los hijos de…ustedes ya saben

Pasaron siete horas de viaje, mientras que Eduardo, Eduardo Malta me contaba de su familia, que tenia una granjita pequeña hay y que había logrado hacerla grande cuando el rió llego y arrazo a todas las cosechas de sus vecinos y afortunadamente a la suya no, por eso todos los proveedores le compraban a el poniendo le precio que quisiera, puesto que era el único y así diera el precio mas elevado de la historia no tendrían otra opción que Comprar en su pequeña chacrita no arrasada por el rió

Maldita sea Ramón mira le auto se paro, se paro Ramón (ningún vecino sea quien sea dejo de despertarme cada ves que tenia la oportunidad)- me dijo Eduardo

Desperté aun adormecido por el incomodo asiento sin seguridad que además resulto el menos reclinable del bus y jurándome que la próxima vez llegaría aun mas temprano para pobrar todos los asiento del bus para encontrar alguno confortable

Nada mas y nada menos estábamos en Castacañari a mas de tres mil metro de altura y con un frió que se me encogió aun mas el asiento del bus, el chofer estaba desconcertado, los pasajeros estaban desconcertado, Eduardo estaba desconcertado yo estaba muerto de frió, con mi mochila azul en la mano, con ganas de vomitar, pero aun así desconcertado

El arreglo del bus duro cerca de dos horas o bueno demoraron dos horas en decirnos que el bus no tendría arreglo y que tendríamos que esperar que pasase algún bus que nos pudiera llevar a la ciudad en donde tomaríamos un bus de la empresa que fallo en su intento por llevarme a mi y a Eduardo a caras punga, para que esta vez si nos dejara por fin en nuestro tan ansiado destino, lejos de la altura del frió, de los malos buses y de las víboras

L a espera fue eterna, no sabíamos que hacer y comos había que ese instante no seria para nada brevísimo opte por no tararear nada y aparte como iba a tararear si no dejaba de mover los labios que tiritaban del frió atroz de ese lugar, maldita sea la diversidad de estaciones dije pero para mi alivio nadie me entendió o no quisieron entenderme

Así que hay estaba yo tiritando de frió, con mi mochila en mano y viendo como los demás pasajeros subían a algunos buses que estaban por el camino mientras que yo y Eduardo éramos los dos últimos pasajeros en tan alto lugar
-aquí a unos metritos hay restaurantito hay pueden espera al siguiente bus –intervino el chofer del bus aun malogrado
-Vamos ramón, tenemos que ir para allá aquí ya no hay nada que hacer –dijo Eduardo mientras yo alegada que yo había llegado primero a la estación de buses pero que parecía que para esta circunstancia mi puntualidad no valía un carajo

-esta cerca de aquí no?- dije
-si cerquito nomás, ah unos pasitos-dijo el chofer del bus malogrado, pero con calefacción

Emprendimos el viaje Eduardo y yo el con maletas en mano y yo con mi naftalinita mochila azul por todos esos metros tan altos que no tengo ni idea como decido a caminar alentado por un chofer inepto que jure no debí hacer caso, desde que Salí de ese autobús con calefacción y con mi asiento tan singular
Caminamos cerca de dos horas y me pareció que el termino cerquito nomás estaría en mi diccionario como muy, muy lejos. Cansado, tiritando de frió y aun desconcertado decidí darme un descanso y opte por que Eduardo también se lo diera
Fuimos a para luego de mi recuperador descanso por fin la restaurantito que nos dimos con la sorpresa que estaba cerrado .Había caminado casi cuatro horas, tiritando de frió y ya saben que cosas mas por medio de toda esa nieve para que me encontrar con un lugar cerrado, eso era acaso posible, era acaso probable para una persona que había pasado las de Caín para llegar a un restaurante cerrado, como que cerrado nicagando , esto lo abren hoy como que me llamo Ramón Quijano-dije
Golpee cera de una hora el restaurante , que sumado a las otras cuatro ya eran cinco y cansado mi fiel compañero Eduardo y yo decidimos esperar en la carretera a que algún bus pasara lo mas pronto posible mientras me cuestionaba ya para ese momento si mi nombre era Ramón Quijano
Era ya de noche, nos habíamos hecho a la idea de que pasaríamos la vida viviendo Eduardo con sus maletas y yo con mi mochila azul esperando un bus para siempre, ya no cabía esperanza, ese letrero de cerrado había acabado con casi toda esperanza , con casi todos las ilusiones de mi caras punga sin víboras y de mi lugar nuevo en donde buscar un vida nueva lejos de la contaminación peor heme aquí no solo lejos de la contaminación , lejos de todo rastro viviente por lo menos a bastantes kilómetros a la redonda .se apareció entonces algo a lo lejos, parecía estar alumbrándonos, parecía un bus que nos había visto y bueno no solo parecía era el mismo bus que habíamos abandonado hace ya mas de bueno bastantes horas , nos abrieron la puerta de bus y con amabilidad el cobrador nos invito a pasar que en menos de lo que canta un gallo nos llevaría a cara punga
-les dije que estaba cerquito nomás ven, cerquito nomás-nos dijo el chofer del bus a Eduardo y a mi

Silencio (por no decir otro hijo de puta más)

Entre frenético al bus, mientras coloca Eduardo su equipaje ya no arrinconando mi mochila azul, puesto que esta vez iría conmigo todo el viaje hasta caras punga, busque mi viejo asiento que ya después de tan largo viaje había tomado cariño, Eduardo se fue a hablar con el copiloto mientras que yo con mi mochila azul, mi asiento sin seguridad y mi ya casi desaparecida desconcertacion me dispuse a dormir hasta llegar a tan esperado destino

-por fin llegamos Ramón levántate-dijo Eduardo (segunda vez que me levantaba de una siesta en menos de un día de conocernos, ya sabia por que había elegido ser mi vecino)
-hasta que por Eduardito, hasta que por fin –dije
Claro, sanos y salvos –intervino el chofer-mientras a mi ya no quedan insultos para describirlo
-bueno Ramoncito esta es la dirección de mi casa, te vienes nomás – dijo Eduardo muy alegre por el por fin ansiado paradero
- claro Eduardo, mañana mismo estoy hay – le dije
-si ramoncito esta de tu hotel cerquito nomás, cerquito (eso significaba a mas de cinco horas para mi en ese entonces)
-ok mañana te veo, y salúdame a tu familia que mañana les doy una visita
-mañana te espero entonces ramoncito, mañana te espero- me dijo Eduardo mientras se despedía con un gesto con las manos y buscaba un taxi
Ahora estaba en caraspunga , por fin había llegado a este lugar que me costo tanto tiempo llegar, por fin lo había logrado , ahora solo me quedaría registrarme a mi hotel sin víboras , sin seguridad , sin Eduardo y sin nada de lo que había pasado solo con la intención de descansar por fin en una cama reclinable , sin frió sin que me despierten cada tres horas y mañana mismo a buscar la nueva vida de Martín Quijano

Un perfecto fantasma en la cena de los Rodríguez

¡No, esta vez no! Me gritaba mi mismo, frente a la puerta de ese restaurantito pequeño que jure nunca mas volver a ir, pero que casi por instinto terminaba siempre sentado en esa única mesa, como un único comensal, como uno solo en una selva de personas ,que siempre terminaban mirando como si fuera yo, un perfecto fantasma

Halle ese lugar un tarde cuando paseaba por los alrededores de la avenida la colmena cansado aturdido, odiándome a mi mismo por no haber nacido en un lugar por donde lejos de respetarse unos a otros, por lo menos se respetara las estaciones del año pues en pleno invierno me encontraba bajo un incandescente sol y como yo siempre había respetado las estaciones y me encontraba acorde con la estación para mi lamentable suerte



La posada de los rodrigues se encontraba lejos de esa humareda de personas que suelen pasear a horas de la tarde por toda la avenida, era un lugar pequeño, de color blanco parece que recientemente pintado, con pequeños adornos con motivos selváticos todos alrededor del local y con una imagen de la ultima cena exactamente igual mal colocada que el póster del bar , que una noche como ya comente, cayeron sobre la cabeza de algún exaltado parroquiano ,después de levantarse bruscamente ante el pedido de un trago mas , pero esta vez preferí no decir nada y además para que iba a decirlo si el único que estaba era yo pero bueno
Me atendió una señora muy menuda, bastante canosa y con un acento selvático que parecía combinada perfectamente con los adornos alrededor del local

-buenas tarde patrón, le puedo ayudar en algo –me decía la menuda ancianita mientras no dejaba de sonreírme, con un grato gesto de amabilidad
-claro, he estado caminando todo el día y me muero de hambre – respondía mientras encajaba otro gesto de amabilidad casi tan parecido como el de la menuda ancianita
- claro patrón, pero fíjese lo que sucede es que solo preparamos alguito de comer nomas y ya no queda nada , nadiat queda, si quiere tendría usted patrón que compartir la mesa con mi familia que ahoritita nomás, están sirviéndose la comida patrón , es lo único que queda patrón , es lo único que queda
-si señora, pues bueno dígame a donde tengo que ir
-aquisito nomás patrón, aquisito – me decía esta ya no tan amable ancianita, mientras me llevaba a un comedor dentro de de la casa bastante grande, pintado de blanco y con aun bastantes adornos selváticos

Donde estoy me dije extrañado, luego de que el singular monito que tenían por mascota no dejaba de jalarme la camisa, mientras yo lo alejaba sonriente y aun con los pocos gestos de amabilidad que aun me quedaban

-aquí esta patrón, siéntese nomás- dijo la cada vez menos amable ancianita
Diré, con toda la sinceridad del mundo que en ese momento lejos de comer algo me lleno de alivio el poder alejar a ese maldito mono que ya lejos de solo jalarme la camisa había comenzado también por intentar despojarme de mis zapatos

Declaro a mi favor que siempre fui un hombre bastante educado, entonces opte por presentarme de una manera casual, como casual había sido el hecho que fuera huésped aquel día en tal selvático comedor

Mi uniforme presentación no causo mayor impacto entre la casi docena de personas que no dejaban de mirarme, aunque me dio la impresión de que faltaba alguien , mientras yo como un estupido, intentaba expresar toda mi educación posible , ante un grupo de energúmenos que no dejaba de mirar fijamente la mesa mientras que la ancianita ya para nada amable ,servia los potajes que ese día tocarían saborear todos uniformemente, incluso yo el que no solo para ese entonces había pasado de huésped casual en su mesa , al estupido casual sentado en su mesa y con su mono

Comenzó la cena, mientras que la niña de la casa no dejaba de entretener a todos con sus proyectos de la escuela los cuales repetía y repetía sin poder más que repetirlos una y otra vez, siempre había odiado que repitiesen tanto las cosas, pero como de huésped casual a estupido casual, había llegado en cuestión de minutos, no quería adherir otro adjetivo adicional a mi ya ascendente currículum
Todos la escuchaban si proferir murmullo alguno, pero faltaba uno, mientras servían aquel guiso dominguero que tanto odiaba, pero que esta vez estaba dispuesto a saborear sin chistar, por no atentar contra ya saben mi currículum

El mayor de la casa un hombre bastante barbudo se acerco a mi preguntándome que de donde había venido, por que no tenia pinta de vivir cerca de la zona, mientras yo evocando a la que en ese momento fue amable viejecita puede decir “de aquisito nomás” sin dar mayor explicación y con esto no volví a interferir mas en tal amena charla de proyectos de escuela de la repetitiva niña de la casa
La viejecita encendió el televisor, tenían la costumbre de encender la televisión mientras cenaban, para poder intervenir todos los comentarios de la locutora y para poder comentar sobre los acontecimientos actuales aunque creí en algún momento que era para de una ves por todas callar a la niña
La cena no dejaba de volverse cada vez mas complicada para mi, pues lejos de haber causado familiaridad con tal solidaria frase de “aquisto nomas” había causa un cierto rechazo aun adicional sobre la casi docena de comensales que estaba a mi lado pero seguía sintiendo que faltaba uno

Sonó le teléfono, no dejaba de sonar el teléfono, seguía sonando el teléfono mientras no dejaban de pelear por quien contestaba el teléfono, me pareció en algún momento que el teléfono no dejaría de sonar, hasta que la jovencísima de la casa se levanto a contestar el teléfono

-mama quieren hablar contigo
-que ha pasado
- mama ven urgente
-que ha pasado
-mama ven
-dime que ha pasado
-mama el juany, mama el juany ha muerto, lo han atropellado mama, lo han atropellado

Silencio
Llanto
Más silencio

La viejecita la que volvía recordar amable cayo al suelo, su esposo la sostuvo en el suelo, la niñita dejo de repetir todo, los energúmenos dejaron de mirar la mesa y todos optaron por solo el silencio

El llanto se apodero de la selvatisima sal en ese momento, el mono dejo de lucha contra mis zapatos, entendí por que en el cuadro eran doce y ahora solo eran 11 yo era quien ocupaba esa doceava silla en ese momento
Me sentí mal, me sentí triste, me sentí como el peor huésped casual, que casualmente suele llegar a una casa para tan casual noticia, los gritos se apoderaron de todos, el desorden reino por todos lados, todo era un mar de lagrimas y tristeza y la locutora de televisión, parte de todas las cenas de los Rodríguez cuya mención era callar a la que dejará de ser la repetitiva niña de la casa, se prestaba a mandar la noticia al aire

No sabia que decir luego de ese momento, todo fue borroso, no era un huésped ya y me dirigí a llevarle un vaso con agua a la tan penosa victima del destino que ahora acompañada de este casual huésped tendría que mitigar su dolor con el vaso de agua y con los detalles de la locutora de la televisión cuyo deber había sido siempre el callar a la niña de la casa

Luego de esto me dirigí a la puerta sin decir palabra alguna, y luego de un momento me fui de allí no sin antes despedirme de todas aquellas personas que me habían abierto la puerta de su tan selvatica casa para ser esa doceava silla que sin pensarlo nunca mas volverá a estar llena nuevamente y que como casual fue mi visita casuales son los azares del destino que juegan con nosotros día tras día como si no valiéramos nada

Me jure en ese momento ser esa doceava silla, ese doceavo integrante, ese huésped casual que se encargaría de llenar esa tan deprimente espacio ya vació y que alguien tendría que llenar y que este huésped tan casual, como lo casual del destino, estaría hay siempre para una cena con ellos aunque siempre ante la puerta de casa me veo obligado a repetir ¡No, esta vez no!